• slidebg3

    TURISMO

  • Naturaleza
  • Recursos Naturales

Nacimiento del Río Cadagua


Se trata de una de las surgencias kársticas más caudalosas de la provincia de Burgos, emplazada en un entorno de gran atractivo paisajístico y medioambiental, incluido en el espacio de protección de la ZEC Bosques del Valle de Mena. Este singular enclave se encuentra en las inmediaciones del pueblo de Cadagua.




Descarga de folletos informativos: Panel Nacimiento Cadagua



 



Valle de Angulo


Encajado entre la Sierra de Carbonilla y los farallones calizos de Sierra Salvada, existe un paisaje espectacular, apenas alterado por la mano del hombre y dotado por ello, de una belleza salvaje que lo singulariza y confiere personalidad en el conjunto de los territorios que conforman el Valle de Mena. Hablamos del valle de Angulo, un paraje rodeado por abruptas montañas y frondosos hayedos, que alberga espectaculares cascadas –Peñaladros y San Miguel– así como un hábitat disperso constituido por pequeños núcleos de población en los que podemos encontrar excelentes ejemplos de arquitectura tradicional junto a torres y edificaciones de gran porte, cuyo origen parece situarse en época bajomedieval.


Cascada de Peñaladros

Entre los barrios de Cozuela y Martijana, pertenecientes al valle de Angulo, se localiza este espectacular salto de agua formado por el río San Miguel. Con una caída cercana a los 30 metros y rodeada por una densa y exuberante vegetación, la cascada de Peñaladros es uno de los más bellos parajes del Valle de Mena. 



Cascada de San Miguel

Cascada en forma de cola de caballo que desde los farallones de Sierra Salvada se precipita al valle de Angulo con una caída superior a los 200 m de altura. Visible únicamente en época de fuertes lluvias y deshielo.


 



Embalse de Ordunte


Encajado entre los Montes de Ordunte y Monte Rozuelas, en un entorno natural en el que destacan especies arbóreas como acebos, madroños, pinos autóctonos o tejos, descubrimos el impresionante paisaje que conforma el Pantano de Ordunte, embalse construido entre 1928 y 1934 con una capacidad de 23 millones de metros cúbicos para abastecer de agua a Bilbao a través de la contención de las aguas de los ríos Cerneja y Ordunte, y en donde pueden observarse diversas especies de avifauna acuática como Ánade real, Focha común o Somormujo lavanco, entre otras..


A la belleza paisajística de esta zona, se suma el valor arqueológico que le confiere la gran concentración de hogares y túmulos funerarios pertenecientes a la Edad del Cobre o Calcolítico (2.900-2.000 a.C) situados en sus inmediaciones.


 



Turbera del Zalama


Depósito higroturboso de tipo cobertor, de unas 4,2 hectáreas de extensión, cuyo carácter excepcional viene determinado por su formación (proceso de paludificación: conversión de un terreno originariamente seco en un terreno cenagoso a causa de unas condiciones climáticas específicas –abundantes lluvias y humedad a lo largo de todo el año– que favorecen esta transformación), procedencia del agua que lo alimenta (atmosférica y no freática o edáfica) y topografía de su emplazamiento (se adapta y refleja fielmente la topografía del terreno donde se halla emplazada).


La turbera se extiende entre los municipios de Carranza y Valle de Mena, en una cumbre hermana del Monte Zalama, y presenta un espesor que oscila entre el medio metro y los dos metros de profundidad. El tapiz vegetal que cubre la superficie del depósito turboso, está integrado por diferentes especies de brezo, juncos, hierbas algodoneras y musgos. De todas las turberas existentes en el mundo, sólo un 3% es de tipo cobertor, hecho que refuerza el interés científico y valor natural de este recurso.