2026-06-18
Cuando parece que todo va terminando, en Soledad Cero, el programa del Ayuntamiento del Valle de Mena para sus +60, cobra un nuevo impulso y se reactiva.
El pasado 18 de junio, el programa Soledad Cero vivió una de sus jornadas más especiales con la celebración de dos actos que reflejan el espíritu de colaboración, participación y convivencia que caracteriza a esta iniciativa.
La mañana comenzó con la inauguración del jardín vertical instalado en las dependencias del Convento de Santa Ana. Las jardineras han sido decoradas gracias al trabajo conjunto de los participantes de Soledad Cero, la Residencia Nuestra Señora de Cantonad y el Colegio Nuestra Señora de las Altices, dando forma a una propuesta intergeneracional concebida para el disfrute de todos los vecinos y vecinas del municipio.
El alcalde del Valle de Mena, José Ranero, fue el encargado de descubrir la placa conmemorativa que, bajo el lema "Este jardín es símbolo de un Valle que crece unido", resume el mensaje que los participantes han querido transmitir con este proyecto: la importancia de construir comunidad, fortalecer los vínculos entre generaciones y fomentar espacios de encuentro. Durante el acto también intervino la concejala Teresa Campo y, como muestra de agradecimiento, se entregó un pequeño obsequio elaborado por miembros de Soledad Cero a las entidades y colectivos que han colaborado en esta iniciativa.
La celebración continuó por la tarde con la II Convención de Soledad Cero, que reunió a más de un centenar de participantes del programa. Al encuentro asistieron nuevamente el alcalde y la concejala, quienes quisieron acompañar a los asistentes en una jornada de reflexión y convivencia.
Tras el discurso de bienvenida del alcalde, se realizó un recorrido por la trayectoria del programa y por el impacto que está teniendo en la vida de las personas mayores y en el conjunto del municipio. El acto incluyó un coloquio abierto con el público, que permitió compartir experiencias, propuestas e inquietudes en un ambiente de escucha y participación. La convención puso de manifiesto el papel protagonista que las personas mayores desempeñan en la construcción de un Valle de Mena más cohesionado, demostrando que el trabajo en equipo, la implicación social y el apoyo mutuo son la mejor herramienta para combatir la soledad no deseada.
Como broche de oro, los asistentes disfrutaron de la actuación del grupo de percusión africana Sökolé. Posteriormente, la jornada continuó en la sede de Soledad Cero, donde compartieron un aperitivo, música y un ambiente festivo que sirvió para cerrar un día lleno de emociones y convivencia.
Con el final de algunas de las actividades del programa comienza ahora una nueva etapa con Verano +60, una propuesta que mantendrá vivo el espíritu de participación durante los próximos meses. Porque, aunque cambien las actividades, permanecen los lazos creados, el compromiso compartido y el propósito de seguir construyendo un colectivo activo, unido y plenamente integrado en la vida del municipio.



